Tristeza, soledad en las horas, pasos encaminados al fracaso, yo se echar a perder mi vida, quedarme solo sintiendo escalofríos, que puedo hacer con mi vida, no hay sitio para quien siente lo vivido, esta es la realidad, la muerte es justa con quien la desea, momentos en los que no me importaría morir, esos momentos en los que más amo mi vida, cuando no siento el miedo a los miedos, al fracaso, al puño injusto que produce dolor. ¿Queréis dolor? Yo me enamoraré de él, pero no seré ciervo del injusto miedo.
Es bonito eso de no pedir nunca perdón, no sentirse arrepentido, pero yo soy de los que siempre sueña con volver atrás en el tiempo, continuamente analizando ese pasado que me empuja a ser lo que soy, esas experiencias que cambian mi mentalidad haciéndome más débil, cobarde y arrepentido, amo la actitud de aquel niño que yo fui, no nací para ser malo, yo nací para dar y recibir amor, para luchar contra la muerte, para ser un animal coherente, cariñoso y salvaje, para vivir en libertad y tener mi orgullo, pero nacer en este invento absurdo mira en lo que nos a convertido.
Dicen de este suelo, tierra libre, de las victimas hacen delincuentes, de los culpables, hombres de bien. Se oye gitano, ladrón, malo, violento. Acaso hay robo más grande que negar un trozo de tierra al alguien para q pueda vivir, eran felices libres en el campo como sus antepasados pero algunos hombres se adueñaron de las tierras, acaso hay algo más malo que anular a una persona por su raza, condenarla a la marginación por no adaptarse a el sistema implantado, acaso hay violencia más cruel que la de la pobreza, la marginación, el desprecio la continua represión, tristeza y heroína en cada esquina.
Yo hace mucho que deje de creer en todo, ya solo creo en aquello que ven mis ojos, solo creo en oponerme a lo supuestamente correcto, es tan clara la injusticia que optamos por acomodarnos a ella, y es que es tan poderosa que controla todo aquello que decimos y hacemos, nos empuja a decir y hacer aquello que necesita, esto a lo que llaman progreso, ley, estado, derechos, es la traición más grande conocida del ser humano. La realidad es mas cruel de lo que podemos imaginar, y la mentira y las cortinas que ocultan esas grandes maldades hacen que todo sea aún más bajo y rastrero ese egoísmo que maltrata al mundo, esta tierra que los que la definen libre la llenan de fronteras, de prisiones y dolor.
Está muy claro de lo que siempre han comido, han disfrutado, han abusado, han desperdiciado, viven del dolor, de la miseria, de nuestro sudor, y sobretodo del miedo, nos meten miedo por todo, hay hombres justos cumpliendo condena mientras los verdaderos asesinos y depravados actúan a sus anchas, y cuando más unidos estamos, cuando parece que la gente empieza a preocuparse por todos los más desfavorecidos, llega la pobreza, crisis, amenazas, terror, vuelve la desconfianza, el racismo, la injusticia cegadora, porque ellos no van a permitir que la gente se respete y camine hacia un futuro justo, ellos imponen su justicia, ellos juegan a hacer parecer, camuflan la realidad, cogen una mierda, la aliñan y nos la sirven en una bonita mesa, un limpio plato, come mierdas que creemos comer gloria.
Aferrado a unos principios fundamentales basados en el amor. Respeto, razón, humildad, el ideal es solidaridad, la respuesta, inadaptado y violento, orgulloso de ello pues odio la forma de funcionar de esta sociedad, odio a los cobardes, la cobardía es madre de la falsedad y la traición.
De niño siempre que podía pedir un deseo, cerraba los ojos y pensaba en los niños que salían por la tele pasando hambre, deseaba que no hubieran estómagos vacíos, fui creciendo y me daba cuenta que el deseo por algo no es suficiente, todos lo veían por la tele, me costaba comprender que los mayores no hicieran nada al respecto, asimilando la realidad me di cuenta de que a la gente le daba todo igual, que nunca cambiaba eso y el típico anuncio parecía ya un negocio más. Por eso hoy cuando cierro los ojos veo a los responsables de esos crímenes contra la humanidad colgados del cuello.
Esos que continuamente nos piden paz están involucrados en las más injustas matanzas por todo el mundo, los que hablan de paz tienen miedo de lo que les pueda pasar, tienen la huida preparada, tienen al ejercito, a la policía, son terroristas, bandas armadas, para ellos, esto es un juego, un negocio, una partida que consiste en hundir a todos en la miseria, una partida en la que no pienso ser buen perdedor, voy a quemar el tablero, y si es necesario que corra la sangre, lo es por amor, nunca me sentiré culpable.
Si tengo algo claro es que siento la sinrazón como un puñal en mi pecho y que tengo la conciencia cegada por la mirada de un niño humillado entre mis ojos, como un machete en la frente, y sus políticos son actores que vivir en mi mundo no se merecen, a veces sueño que abro los ojos y apunto a sus sienes, deseo que cierren la boca y veo que cierran sus ojos esperando la muerte, apretando el gatillo con fuerza, su cuerpo en un charco de sangre. De esa forma quizás solo conseguiré morir abatido a valazos, también la dignidad y la conciencia tranquila, el inmortal orgullo de quien muere luchando.
Yo no quiero esta falsedad donde el respeto es miedo y los sentimientos se compran y se venden, vivir entregando mi amor a quien no lo merece e ignorar a quienes de verdad sienten el dolor y desean su propia muerte, yo no voy a aceptar que esto es así no va a cambiar. Prefiero ser un iluso, un loco más que camina sin sentido esperando encontrar un motivo para sentirme más libre, prefiero ser un simple estorbo en el camino de quienes no me comprenden, prefiero ser motivo de odio y dolor que marioneta de hipocresía, solo soy una victima más del progreso que a pervertido nuestras mentes, mi corazón no deja de sufrir y mi cabeza enloquece, no importa reconocer que por vuestra culpa suelo llorar y sentirme en la más oscura soledad, me consuela poder hacer entender que si algún día puedo os lo devolveré con creces.
Soledad y muerte, suelo esconderme de la realidad que produce dolor como rutina que advierte de soledad y muerte, cuando cambien las tornas no esperen piedad y amor de una cara sonriente, es el momento de recordar dolor apretando los dientes, ya es tiempo de no creer en el perdón, ojo por ojo, diente por diente, soledad y muerte.
domingo, 1 de marzo de 2009
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